¿Dónde puede intervenir la microinmunoterapia?

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DERMATOLOGÍA

DERMATOLOGÍA

La piel es uno de los órganos más grandes del cuerpo humano. Se encuentra en constante interacción con múltiples factores del medioambiente y posee numerosas funciones...

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NEUROLOGÍA

NEUROLOGÍA

En la actualidad existen numerosas pruebas de la implicación de alteraciones inmunitarias y procesos inflamatorios crónicos en las enfermedades....

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GERIATRÍA

GERIATRÍA

Con la edad aparecen deficiencias en el buen funcionamiento del sistema inmunitario. Al envejecer, se producen toda una serie de cambios celulares y moleculares...

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INFECTOLOGÍA

INFECTOLOGÍA

El hombre se enfrenta a diario con multitud de virus, bacterias y parásitos. La mayoría de ellos pasan desapercibidos porque el sistema inmunitario elimina los agresores...

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ONCOLOGÍA

ONCOLOGÍA

El término “cáncer” se utiliza para describir la proliferación aberrante de células que han mutado numerosas ocasiones y que han escapado a los sistemas de vigilancia...

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REUMATOLOGÍA

REUMATOLOGÍA

Las enfermedades óseas y los trastornos articulares afectan a millones de personas y su prevalencia se encuentra en aumento, en relación con el envejecimiento de la población...

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MEDICINA DEPORTIVA

MEDICINA DEPORTIVA

Bien conocido es que la actividad física, según el tipo, intensidad y frecuencia, puede ejercer tanto efectos positivos como negativos sobre el sistema inmunitario...

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MICROINMUNOTERAPIA

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PEDIATRÍA

PEDIATRÍA

El sistema inmunitario es un verdadero dispositivo de defensa para el niño, condiciona su buena salud y su bienestar. Sin embargo, hay que resaltar que el sistema inmune...

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GINECOLOGÍA

GINECOLOGÍA

La mucosa vaginal es una interfaz inmunitaria con gran importancia en el equilibrio y bienestar íntimo. Su integridad depende de las capacidades de defensa...

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OTORRINOLARINGOLOGÍA

OTORRINOLARINGOLOGÍA

Las vías respiratorias superiores están constituidas de cavidades interconectadas, lo que las convierte en zonas sensibles para la transferencia de infecciones....

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GASTROENTEROLOGÍA

GASTROENTEROLOGÍA

La mucosa intestinal está expuesta a diario a estímulos de origen alimentario, bacteriano, viral o parasitario. Su importancia no se limita únicamente a la función digestiva...

DERMATOLOGÍA

La piel es uno de los órganos más grandes del cuerpo humano. Se encuentra en constante interacción con múltiples factores del medioambiente y posee numerosas funciones: actúa como barrera protectora frente a agresiones, participa en la termorregulación del organismo, transmite estímulos sensitivos y posee incluso funciones inmunitarias influenciadas por la microbiota cutánea1,2.

Existen diferentes factores, genéticos y/o medioambientales, que pueden alterar las funciones de la piel y favorecer la aparición de enfermedades. Asimismo, los trastornos intestinales y hepáticos (como la disbiosis intestinal) ejercen igualmente un efecto negativo en la piel3,4.

Una alteración o una deficiencia del sistema inmunitario puede dar lugar a numerosas enfermedades cutáneas y/o trastornos de la piel, como por ejemplo:

  • Enfermedades inflamatorias, autoinmunes y crónicas (ej. dermatitis atópica, psoriasis, esclerodermia, alopecia areata, vitíligo, cáncer de piel, etc.)
  • Infecciones (ej. varicela, herpes zóster, herpes labial y genital, verrugas, papilomavirus, enfermedad de Lyme…)
  • Alergias (ej. dermatitis alérgica)
  • Envejecimiento cutáneo

Por tanto, en el tratamiento de las enfermedades cutáneas conviene no sólo tratar los síntomas sino también las alteraciones de los mecanismos inmunitarios implicados y los factores que perpetúan estas alteraciones. Ejemplos pueden ser el estrés, la inflamación o las infecciones. La microinmunoterapia, por su enfoque inmunoregulador específico, puede convertirse en una fiel aliada para apoyar el sistema inmunitario y orientar su respuesta.

¿Le pica la curiosidad? Para saber más no dude en visitar nuestro espacio profesional.

  1. Belkaid Y, Segre JA. Dialogue between skin microbiota and immunity. Science 346: 954- 959, 2014
  2. Castrillon Rivera LE, Palma Ramos A y Padilla Desgarennes C. La función inmunológica de la piel. Dermatologia Rev Mex 52: 211- 24, 2008
  3. Dogra S, Jindal, R. Cutaneous Manifestations of Common Liver Diseases. Journal of Clinical and Experimental Hepatology. 2011;1(3):177–184.
  4. Vaughn A et al. Skin-gut axis: The relationship between intestinal bacteria and skin health. World Journal of Dermatology. 2017; 6(4):52-58.

NEUROLOGÍA

En la actualidad existen numerosas pruebas de la implicación de alteraciones inmunitarias y procesos inflamatorios crónicos en las enfermedades neurodegenerativas, como el Parkinson o el Alzheimer1,2.

También sabemos que los sistemas neurológico e inmunitario utilizan un lenguaje común, basado en neurotransmisores, citoquinas y hormonas. Factores como el estrés (sobre todo cuando se vuelve crónico) pueden desencadenar, a nivel psíquico, trastornos del sueño y de la concentración, trastornos depresivos u otros. A nivel somático, el estrés puede favorecer la aparición de trastornos hormonales, hipertensión, infecciones, así como el desarrollo de enfermedades crónicas, como el síndrome de fatiga crónica (SFC) o cáncer.

El enfoque inmunológico de la patología psiquiátrica, visto desde el ángulo de la microinmunoterapia, resulta importante para limitar la evolución de la enfermedad3.

¿Le han resultado útiles estas informaciones? ¡Continúe navegando por nuestro espacio profesional!

  1. Kannarkat GT, Boss JM, Tansey MG. The role of innate and adaptive immunity in Parkinson’s disease. J Parkinsons Dis. 2013;3(4):493-514.
  2. Boutajangout A, Wisniewski T. The Innate Immune System in Alzheimer’s Disease. International Journal of Cell Biology. 2013;2013:576383.
  3. Aye Mu Mint, Brian E Leonard, Harry WM Steinbusch, Yong Ku Kim. Th1, Th2 and Th3 cytokine alterations in major depression. J Affect Disord. 2005; 88(2):167-73.

GERIATRÍA

Al envejecer, se producen toda una serie de cambios celulares y moleculares que van influyendo en el funcionamiento de la respuesta inmunitaria, pudiendo alterar su calidad y/o desencadenar un mayor riesgo a sufrir diferentes trastornos, infecciones recurrentes o enfermedades, como por ejemplo un cáncer. El envejecimiento del sistema inmunitario (o inmunosenescencia) se encuentra ligado a la aparición de un estado inflamatorio crónico (llamado “inflammaging” en inglés) que provoca el aumento del estrés oxidativo, la reducción de la inmunidad celular (principalmente linfocitos T y B) y el acortamiento de los telómeros1,2.

Diversos factores pueden, además, favorecer la aparición de estos cambios e incluso acelerar el proceso de envejecimiento inmune. Por ejemplo, factores como el estrés, la disbiosis, las infecciones crónicas (como la causada por el citomegalovirus), las carencias alimentarias, la falta de ejercicio o el aislamiento social.

La microinmunoterapia es un enfoque terapéutico que tiene por objetivo reforzar el sistema inmunitario, para optimizar su propia capacidad de funcionamiento. Es generalmente bien tolerada por el organismo, también en las personas mayores, y puede integrarse bien en el plan de tratamiento de:

  • Trastornos articulares (ej. artrosis, poliartritis reumatoide, etc.)
  • Trastornos neurológicos (ej. estrés, depresión, enfermedades neurodegenerativas…)
  • Enfermedades autoinmunes
  • Infecciones recidivantes
  • Cáncer (como tratamiento de apoyo)

¡En nuestro espacio reservado a profesionales sanitarios encontrará toda la información que necesita para formarse en microinmunoterapia!

  1. Baylis D, Bartlett DB, Patel HP, Roberts HC. Understanding how we age: insights into inflammaging. Longevity & Healthspan. 2013;2:8. d
  2. Fulop T, Larbi A, Dupuis G, et al. Immunosenescence and Inflamm-Aging As Two Sides of the Same Coin: Friends or Foes? Frontiers in Immunology. 2017;8:1960.

INFECTOLOGÍA

El hombre se enfrenta a diario con multitud de virus, bacterias y parásitos. La mayoría de ellos pasan desapercibidos porque el sistema inmunitario elimina los agresores antes de que puedan hacernos daño. Sin embargo, si se altera el buen funcionamiento del sistema inmunitario, sea por factores internos o externos, pueden aparecer diferentes enfermedades:

  • Infecciones virales (ej. Mononucleosis, herpes labial, herpes genital, varicela, herpes zóster, verrugas genitales por papilomavirus, hepatitis, etc.)
  • Infecciones bacterianas (ej. Chlamydia, Borreliosis…)
  • Infecciones parasitarias (ej. Toxoplasmosis)

Algunos de estos microorganismos, como los herpesvirus (ej. el citomegalovirus o el virus de Epstein-Barr), tienen la capacidad de permanecer de forma latente (adormecidos) en el cuerpo humano y reactivarse años más tarde, pudiendo causar diferentes enfermedades o perpetuar varios cuadros clínicos1. Un ejemplo sería el síndrome de fatiga crónica, la fibromialgia, la tiroiditis de Hashimoto, la esclerosis múltiple, etc.2-5

En el tratamiento de las infecciones, la microinmunoterapia busca apoyar al sistema inmunitario para limitar la multiplicación de los patógenos.

¡Encontrará más informaciones sobre la microinmunoterapia en nuestro espacio profesional!

  1. Fujinami RS et al. Molecular mimicry, bystander activation, or viral persistence: infections and autoimmune disease. Clin. Microbiol. Rev. 2006;19(1):80–94.
  2. Ascherio A, Munger KL. Epstein-barr virus infection and multiple sclerosis: a review. J Neuroimmune Pharmacol. 2010;5(3):271-277.
  3. Pender MP. CD8+ T-cell deficiency, Epstein-Barr virus infection, vitamin D deficiency and steps to autoimmunity: a unifying hypothesis. Autoimmune Dis 2012: 189096
  4. Coskun O, Sener K, Kilik S y col. Stress related Epstein Barr virus reactivation. Clin Exp Med 2010, 10: 15-20.
  5. Janegova, A., Janega, P., Rychly B., Kuracinova, K. Babal, P. The role of Epstein-Barr virus infection in the development of autoimmune thyroid diseases. Endokrynol Pol 2015; 66 (2): 132–136.

ONCOLOGÍA

El término “cáncer” se utiliza para describir la proliferación aberrante de células que han mutado numerosas ocasiones y que han escapado a los sistemas de vigilancia del cuerpo, al control del sistema inmunológico. La inestabilidad genética de las células neoplásicas y una respuesta inflamatoria deficiente les permite instalarse (tumor) o diseminarse en el organismo (metástasis) a través de la sangre o del sistema linfático1. Para ello, las células tumorales van a modificar las características de su microambiente y promover las condiciones propicias para favorecer el desarrollo del tumor2. Entre otros, van a:

  • Mantener activas las señales de proliferación para favorecer la división continua de las células neoplásicas.
  • Evadir las señales procedentes de genes supresores de tumores.
  • Promover la angiogénesis: permitiendo al tumor aprovisionarse de elementos nutritivos.
  • Favorecer los mecanismos de tolerancia inmunitaria y los fenómenos de inmunosupresión3.

Asimismo, una respuesta inflamatoria crónica y/o latente puede contribuir en el inicio, desarrollo y progresión de un tumor4. Por esta razón, las inflamaciones crónicas asociadas a ciertas infecciones, enfermedades autoinmunes y/o agentes tóxicos puede desencadenar mecanismos tumorales.

En los procesos oncológicos, la microinmunoterapia, como tratamiento complementario en la estrategia terapéutica, busca promover las acciones de las células inmunitarias implicadas en la defensa antitumoral y contrarrestar los mecanismos ligados a su progresión, para mejorar la calidad de vida de los pacientes con cáncer.

No dude en visitar nuestro espacio profesional, donde encontrará más información.

  1. Colotta F et al. Cancer-related inflammation, the seventh hallmark of cancer: links to genetic instability. Carcinogenesis. 2009 Jul;30(7):1073-81.
  2. Wang M, Zhao J, Zhang L, et al. Role of tumor microenvironment in tumorigenesis. J Cancer. 2017;8(5):761-773. Published 2017 Feb 25. doi:10.7150/jca.17648
  3. Sica. A. Role of tumour-associated macrophages in cancerrelated inflammation. Exp Oncol. 2010 Sep;32(3):153-8.
  4. Balkwill F, Charles KA,Mantovani A. Smoldering and polarized inflammation in the initiation and promotion of malignant disease.Cancer Cell. 2005 Mar;7(3):211-7.

REUMATOLOGÍA

Las enfermedades óseas y los trastornos articulares afectan a millones de personas y su prevalencia se encuentra en aumento, en relación con el envejecimiento de la población. Entre ellas, podríamos nombrar la osteoporosis, la poliartritis reumatoide, la fibromialgia, la espondilitis anquilosante, el síndrome de Sjögren, la artritis psoriásica o el lupus eritematoso diseminado.

A menudo su origen es multifactorial y puede estar influenciado tanto por factores degenerativos como por factores infecciosos, autoinmunes o por traumatismos. La mayoría de estas patologías son crónicas y provocan, entre otros síntomas, dolores articulares, fragilidad ósea, reducen la movilidad del paciente… pudiendo resultar incluso invalidantes.

El sistema inmunitario y, en particular, la respuesta inflamatoria, se encuentra íntimamente ligada a la patogénesis de los trastornos de los huesos y de las articulaciones1-3. Como herramienta de regulación del sistema inmunitario, la microinmunoterapia busca, en este ámbito, ejercer una acción sobre las causas de la degeneración articular y sus consecuencias. Tiene por objetivo limitar la destrucción ósea y regular los procesos inflamatorios involucrados en el daño articular, ayudando a frenar la tendencia a la cronicidad.

Podrá encontrar informaciones más detalladas sobre la microinmunoterapia en nuestro espacio profesional.

  1. Hardy, R., Cooper, M.S. Bone loss with inflammation. Journal of Endocrinology 2009. 201, 309–320.
  2. Bultink IE, Vis M, van der Horst-Bruinsma IE, Lems WF. Inflammatory rheumatic disorders and bone. Curr Rheumatol Rep. 2012;14(3):224-230.
  3. Sokolove J, Lepus CM. Role of inflammation in the pathogenesis of osteoarthritis: latest findings and interpretations. Ther Adv Musculoskelet Dis. 2013;5(2):77-94.

MEDICINA DEPORTIVA

Bien conocido es que la actividad física, según el tipo, intensidad y frecuencia, puede ejercer tanto efectos positivos como negativos sobre el sistema inmunitario1. Esto es porque la práctica de ejercicio supone para el cuerpo un esfuerzo, traducido a nivel bioquímico en un estrés, que desencadena respuestas de adaptación tanto a nivel físico como psicológico.

Un “estrés” para el cuerpo no siempre es dañino, precisamente, la actividad física, cuando es regular y moderada, posee un efecto antiinflamatorio que es esencial entre otros para la prevención de enfermedades cardiovasculares y metabólicas. Ahora bien, cuando el esfuerzo físico es excesivo, por ejemplo si se fijan objetivos de rendimiento demasiado altos, puede producirse en el organismo un estado de inmunodeficiencia y aumentar la susceptibilidad a sufrir diferentes trastornos (ej. infecciones recidivantes). Esto también es común en deportistas de alto rendimiento, sobre todo cuando existen otros factores de riesgo, como la malnutrición o trastornos del sueño2,3,4.

Cabe destacar asimismo que el estrés y el sobreesfuerzo pueden desequilibrar el eje psiconeuroinmunoendocrino, y debilitar el sistema inmunitario.

Por su acción a nivel inmunitario, la microinmunoterapia puede ser una herramienta de utilidad para apoyar el sistema inmunitario, dentro de un plan de tratamiento adaptado, que tenga en cuenta también el aspecto nutricional, con una dieta equilibrada, y un buen descanso. Y es que la respuesta inmunitaria se ve implicada en varios procesos, como por ejemplo en:

  • Los trastornos relacionados con el estrés
  • Infecciones recurrentes
  • Inflamación
  • Trastornos de las articulaciones

Para más información sobre la microinmunoterapia, no dude en entrar en nuestro espacio profesional.

  1. Gleeson, M. (2007). Immune function in sport and exercise. Journal of applied physiology, 103(2), 693-699.
  2. Baum, M., & Liesen, H. (1998). Sport und Immunsystem. Deutsches Ärzteblatt-Ärztliche Mitteilungen-Ausgabe A, 95(10), 538-540.
  3. Hoc, S. (2000). Immunstimulation: Dem Infektionsrisiko bei Sportlern vorbeugen. Deutsches Ärzteblatt, 97(33): A-2182 / B-1770 / C-1626.
  4. Holger, G. (2006). Auswirkungen von Sport auf das Immunsystem. Notfall & Hausarztmedizin, 32(8), 411-415.

PEDRIATRÍA

El sistema inmunitario es un verdadero dispositivo de defensa para el niño, condiciona su buena salud y su bienestar. Sin embargo, hay que resaltar que el sistema inmune de los niños no es completamente operativo al nacer y tampoco durante la infancia: es aún inmaduro. Los primeros contactos de los niños con la vida en comunidad implican también un primer contacto con bacterias y virus desconocidos antes en el medio familiar. Es de hecho el periodo de aprendizaje del sistema inmunitario, que se va conformando a medida que se enfrenta a estos nuevos agresores1,2.

La inmadurez anatómica, física y bioquímica del sistema inmunitario de los más pequeños les hace vulnerables a las infecciones3. Es por eso que la infancia es a menudo sinónimo de infecciones de las vías respiratorias (bronquitis, otitis, faringitis, etc.) y enfermedades infantiles como la varicela. Las carencias alimentarias, la polución, el sueño agitado, etc. pueden sumarse y desequilibrar el sistema inmunitario de los niños, favoreciendo la aparición de alergias (asma, rinitis, etc.) o problemas de la piel (dermatitis, eccemas, verrugas, etc.).

En pediatría, la microinmunoterapia puede ser de ayuda para apoyar al sistema inmunitario, aún inmaduro. Resulta una herramienta eficaz para ayudarles a controlar ciertas infecciones, particularmente las virales. Al utilizar sustancias fisiológicas en low y ultra-low doses (ej. citoquinas), es generalmente bien tolerada por el organismo de los más pequeños y puede utilizarse en sinergia con otras terapias.

¿Cómo reforzar su sistema inmunitario? Si es usted profesional sanitario, podrá encontrar más información en nuestro espacio profesional.

  1. Levy O. Innate immunity of the newborn : basic mechanisms and clinical correlates. Nat Rev Immunol 2007 7(5): 379-390
  2. Ygberg, S. and Nilsson, A. (2012), The developing immune system – from foetus to toddler. Acta Paediatrica, 101: 120-127. 
  3. Lewis DB, Wilson CB. Developmental immunology and role of host defenses in fetal and neonatal susceptibility to infection. In: Remington JS, Klein OJ, Wilson CB, Baker CJ. Infectious diseases of the fetus and the newborn infant. 6è éd. Philadelphia: Saunders/Elsevier. 2005, p. 87-210.

GINECOLOGÍA

La mucosa vaginal es una interfaz inmunitaria con gran importancia en el equilibrio y bienestar íntimo. Su integridad depende de las capacidades de defensa del sistema inmunitario frente a potenciales invasores microbianos; de hecho, como otras mucosas, cuenta con defensas especializadas a nivel local. Cuando se dan alteraciones en este sistema, ya sea por factores internos o externos, pueden aparecer diferentes trastornos. Por ejemplo, los más frecuentes suelen ser patologías infecciosas (ej. herpes genital, infecciones por papilomavirus, por Chlamydia, etc.).

Igualmente, cuando el funcionamiento del sistema inmune se encuentra perturbado, pueden aparecer enfermedades crónicas como patologías autoinmunes (tiroiditis de Hashimoto, endometriosis, etc.) o cáncer (de mama, de útero)1.

Cabe destacar, asimismo, que el estrés y el sobreesfuerzo pueden desequilibrar el eje psiconeuroinmunoendocrino, y debilitar el sistema inmunitario. Vidas ajetreadas, responsabilidades profesionales y familiares, cambios hormonales… con el tiempo este agotamiento del sistema inmune puede provocar cambios en el organismo y favorecer el desarrollo de herpes labial recurrente, fatiga, depresión, alergias, enfermedades inflamatorias, etc.2

La microinmunoterapia es un enfoque terapéutico que busca restablecer la eficacia del sistema inmunitario para que pueda hacer frente, entre otros, a las patologías que más afectan a las mujeres. Actúa siguiendo una secuencia que reproduce la cascada de reacciones del sistema inmunitario, con el fin de optimizar su propia capacidad de funcionamiento frente a perturbadores internos y externos.

¡No se quede con el antojo de formarse en microinmunoterapia! Entre en nuestro espacio profesional donde encontrará mucho más.

  1. Dittfeld A, Gwizdek K, Michalski M, Wojnicz R. A possible link between the Epstein-Barr virus infection and autoimmune thyroid disorders. Cent Eur J Immunol. 2016;41(3):297-301.
  2. Vissoci Reiche, E.M., Odebrecht Vargas Nunes, S., Kaminami Morimoto, H.  Stress, depression, the immune system, and cancer. The Lancet Oncology. 2004 ; 5(10) : 617-625.

OTORRINOLARINGOLOGÍA

Las vías respiratorias superiores están constituidas por cavidades interconectadas, lo que las convierte en zonas sensibles para la transferencia de infecciones. Las mucosas que la tapizan se encuentran en contacto directo con el medioambiente y reaccionan a agresiones gracias a los sistemas de defensa del organismo1. Cuando el sistema inmunitario no funciona adecuadamente, pueden aparecer distintos tipos de trastornos ORL, frecuentemente laringitis, faringitis, anginas, otitis, resfriados, gripe, etc., pero también patologías más complejas, como neumonías o bronquitis. Estos trastornos suelen ser más frecuentes en los niños, que presentan un sistema inmunitario aún inmaduro, y en las personas mayores, cuyo organismo pierde, con la edad, su capacidad de adaptación al medio y su competencia inmunológica2.

En el marco de las patologías de las vías respiratorias, la microinmunoterapia tiene como objetivo optimizar la capacidad funcional del sistema inmunitario, para que pueda combatir por sí mismo y de forma efectiva los patógenos. Es importante señalar que, cuando estas afecciones son de origen bacteriano, pueden necesitar la toma de antibióticos.

Encontrará informaciones más detalladas sobre la microinmunoterapia en nuestro espacio profesional.

    1. Hariri BM, Cohen NA. New insights into upper airway innate immunity. Am J Rhinol Allergy. 2016;30(5):319-23.
    2. Iwasaki A, Foxman EF, Molony RD. Early local immune defences in the respiratory tract. Nat Rev Immunol. 2016;17(1):7-20.

GASTROENTEROLOGÍA

La mucosa intestinal está expuesta a diario a estímulos de origen alimentario, bacteriano, viral o parasitario. Su importancia no se limita únicamente a la función digestiva: juega también un rol en el desarrollo y funcionalidad del sistema inmunitario, particularmente en la tolerancia inmune.

La barrera intestinal está formada por una primera capa de epitelio, en contacto con el lumen intestinal, y bajo la que se encuentra la lamina propia, que contiene una gran concentración de células inmunocompetentes, capaces de desencadenar respuestas inmunitarias innatas y adaptativas.

La microbiota intestinal es otro de los elementos del tracto gastrointestinal con una importante función inmunitaria. El ecosistema microbiano que se encuentra en nuestro intestino está compuesto tanto por bacterias simbióticas como por entidades patógenas y se encuentra muy influenciado por la genética del huésped, su alimentación y/o el uso de ciertos medicamentos, como los antibióticos1.

Tanto la alteración de la permeabilidad intestinal como la de la microbiota (disbiosis) se relacionan con el desarrollo de numerosas enfermedades2. Ejemplos son las enfermedades inflamatorias intestinales, como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa, pero también patologías crónicas como el síndrome del intestino irritable, la obesidad, la diabetes, etc. La disbiosis es también común en pacientes que presentan trastornos del comportamiento y otros trastornos neuropsiquiátricos, como el estrés, la depresión o el autismo3,4.

En las enfermedades que afectan al sistema digestivo, la microinmunoterapia tiene como objetivo limitar la reacción inflamatoria y orientar la tolerancia del sistema inmunitario a nivel intestinal. En el marco de la psiconeuroinmunología, puede convertirse en una herramienta terapéutica de interés en la gestión de la respuesta al estrés, ligada a la liberación de sustancias que afectan la mucosa digestiva.

¿Desea saber más? No dude en visitar nuestro espacio profesional.

    1. Petersen, C. & Round, J. L. De­fining dysbiosis and its influence on host immunity and disease. Cell. Microbiol. 16, 1024–1033 (2014).
    2. Richards, J. L., Yap, Y. A., McLeod, K. H., Mackay, C. R. & Mariño, E. Dietary metabolites and the gut microbiota: an alternative approach to control inflammatory and autoimmune diseases. Clin. Transl. Immunol. 5, e82 (2016).
    3. Mangiola, F. et al. Gut microbiota in autism and mood disorders. World J. Gastroenterol. 22, 361–8 (2016).
    4. Dinan, T. G. & Cryan, J. F. Melancholic microbes: a link between gut microbiota and depression? Neurogastroenterol. Motil. 25, 713–719 (2013)