¿Qué es la microinmunoterapia?

La microinmunoterapia es un tratamiento que pertenece al campo de la inmunoterapia. Su objetivo es restablecer la eficacia del sistema inmunitario para que pueda, por sí mismo, hacer frente a cualquier alteración.

Se distingue por la utilización de sustancias con propiedades reguladoras del sistema inmunitario en low y ultra-low doses, es decir, preparadas en concentraciones similares o inferiores a las que podrían encontrarse en el organismo, manteniéndose, así, en armonía con los mecanismos naturales del cuerpo.

Características de la microinmunoterapia

Comunica con el sistema inmune en su mismo lenguaje. Utiliza sustancias como las citoquinas, proteínas que de forma natural coordinan la respuesta inmunitaria.

Es un tratamiento generalmente bien tolerado por los pacientes, gracias a que emplea estas sustancias a niveles similares o inferiores a los fisiológicos.

Imita los mecanismos naturales de nuestro cuerpo, operando en etapas secuenciales, como las fases de la reacción inmunitaria.

Busca optimizar el funcionamiento del sistema inmunitario a largo plazo, respetando su capacidad de autorregulación. Para ello, se adapta en función de las patologías o la fase de evolución de la enfermedad.

Transmite las informaciones directamente al sistema linfático, donde se encuentran la mayoría de células inmunitarias.

Puede utilizarse también en prevención y ser complementaria a otros tratamientos.

En resumen, se trata de una terapia centrada en el sistema inmunitario, pilar central de la salud, y como tal, puede utilizarse en el marco de un plan de tratamiento integrativo y personalizado, adaptado a las necesidades del paciente.

Un poco de historia…

Su concepción data de los años 70 y se vincula al creciente interés que suscitó entonces la función inmunitaria, ligada al descubrimiento de nuevas moléculas inmunomoduladoras, entre ellas, citoquinas, factores de crecimiento, hormonas y neurotransmisores.

El Dr. Maurice Jenaer, pionero en el campo, se dio cuenta ya entonces de la importancia de la regulación inmunológica y de su rol en la homeostasis y la fisiología humana. Motivado por los esperanzadores resultados que obtuvo con el uso de moléculas inmunomoduladoras a bajas concentraciones, concretamente nucléotidos en forma de ADN y ARN administrados por vía sublingual, decidió probar si la administración de otras moléculas por esta vía aportaba al organismo un efecto beneficioso que pudiera ayudarle a recuperar su capacidad de autorregulación. Se dio cuenta, así, de que las low doses de mensajeros inmunitarios ofrecían un potencial terapéutico inexplorado y exhibían menores efectos secundarios.

Hoy en día, su uso se ha diversificado en clínica y las posibilidades terapéuticas que ofrecen las low doses son cada día más evidentes. Las nociones actuales de nanofarmacología, bioquímica y biología molecular abren nuevas líneas de investigación en el campo y animan a seguir explorando la regulación del sistema inmunológico.